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Mes: mayo 2017

La iglesia en la comunidad

La iglesia en la comunidad

¿Cómo actúa la iglesia local en la comunidad en general para influenciar a la gente para Cristo? Siempre he aprendido más por experiencia, y sigo aprendiendo. En mi juventud, me enseñaron que la iglesia tenía que ser aparte de la comunidad mundana. Tenía que separarse porque era un pueblo santo. Sin embargo, me enseñaron que yo tenía que ganar almas todos los días. ¿Cómo podría yo ganar almas mientras que me mantenía separado de todos los mundanos? Sin tener contacto y relaciones de amistad con personas que no conocían a Cristo, no tuve ninguna manera de influenciar o guiarles a Cristo. Ahora creo que yo había entendido mal las enseñanzas de Jesús.

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Mateo 5:13

Para servir, dar sabor y preservar la carne, la sal tiene que estar en contacto con la carne. Tiene que ser distinta de la carne y mantener sus propias características mientras toca y penetra la carne con su sabor y con su poder. La sal hace salada la carne, pero la carne no debe hacer “carnal” la sal.

Ahora creo que la iglesia local tiene que actuar en un papel importante en la comunidad para manifestar el amor de Cristo por sus obras de misericordia, justicia, y paz en el mundo. Sí, mantenemos la distinción de ser un pueblo santo, separado para Dios y separado del pecado; pero no nos separamos de las personas que necesitan de Cristo. Predicamos el evangelio con la Palabra de Dios y con las obras de Dios en el mundo. Por su actividad en la comunidad en general, la iglesia local manifiesta el amor de Dios a los que necesitan a Jesús.

No es nuestro poder que nos mantiene santos, separados y distintos del mundo. Es el poder de Dios. Es su propia santidad y su propio Espíritu. Tampoco no es nuestro poder que gana a las almas, sino el poder de Dios y su propio Espíritu.

15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.  Juan 17:15-16

Estamos en el mundo, pero no somos del mundo; y estamos en el mundo para que el mundo conozca a Cristo Jesús.